
Cómo funciona nuestro sistema de abastecimiento
Una infraestructura que trabaja cada día para Valdesanmartín
Detrás de algo tan sencillo como abrir un grifo existe una instalación que funciona de forma permanente para almacenar, tratar y distribuir el agua por toda Valdesanmartín.
El corazón del sistema se encuentra en nuestros depósitos. A lo largo de los años, estas instalaciones se han ampliado y modernizado, incorporando equipos de bombeo, tratamiento, medición y control automático. Hoy podemos conocer el estado de los depósitos y de la red y adaptar su funcionamiento a las necesidades de cada momento. Todo ello requiere vigilancia, mantenimiento y cuidado constantes.
Dos depósitos, una reserva común
Los dos grandes depósitos mantienen la reserva desde la que se abastece la urbanización. El sistema controla permanentemente el nivel de agua existente y permite gestionarlos conjuntamente. Disponer de dos depósitos aporta flexibilidad para realizar determinadas operaciones de mantenimiento y adaptar el funcionamiento a cada situación.

Cuidamos el agua antes de distribuirla
Almacenar agua no es suficiente. Durante su permanencia en nuestras instalaciones es necesario mantenerla en las condiciones adecuadas. Los equipos de recirculación y cloración permiten tratar el agua antes de su distribución, con dosificación controlada y sensores que informan sobre el funcionamiento del sistema.
ALMACENAMIENTO
RECIRCULACIÓN
CLORACIÓN
AGUA PREPARADA
Es una parte poco visible pero esencial: el agua que entra en nuestras instalaciones no se limita a pasar por ellas; durante todo el proceso está sometida a control y tratamiento.
La fuerza necesaria para llegar a toda Valdesanmartín
Valdesanmartín ocupa una superficie extensa, con viviendas situadas a diferentes distancias y alturas. Para recorrer la red manteniendo unas condiciones adecuadas, las instalaciones cuentan con un grupo de bombeo formado por seis bombas. El sistema incorpora o detiene equipos según la demanda, conservando la presión necesaria sin hacer trabajar innecesariamente a todos ellos.
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El sistema se adapta al consumo, no al revés.
Una red que se regula automáticamente
La presión se mide continuamente. Sensores, bombas y elementos de regulación trabajan conjuntamente: cuando aumenta el consumo, la instalación responde; cuando disminuye, reduce su actividad. Otros elementos ayudan a estabilizar la presión y reducir arranques innecesarios, mejorando la eficiencia y prolongando la vida de los equipos.
Del depósito a nuestras casas

Una vez tratada y presurizada, el agua abandona las instalaciones y comienza su recorrido por la red. Las conducciones principales se ramifican por Valdesanmartín hasta alcanzar las diferentes zonas y, finalmente, cada una de nuestras arquetas y contadores.
Sabemos lo que está ocurriendo
Las instalaciones disponen de un sistema automático de control y supervisión. Desde su pantalla se puede visualizar de forma centralizada el funcionamiento de los principales elementos y registrar información que ayuda a analizar incidencias y detectar comportamientos anómalos.

La tecnología ayuda. El mantenimiento es imprescindible.
Tener una instalación moderna no significa que pueda olvidarse de ella. Bombas, válvulas, sensores, cuadros eléctricos, tuberías, depósitos y sistemas de tratamiento necesitan revisión y mantenimiento.
Por eso cuidamos las instalaciones, renovamos los equipos cuando es necesario, atendemos las averías, buscamos fugas y vigilamos el comportamiento de la red. La automatización proporciona información y capacidad de respuesta, pero detrás de ella sigue siendo necesaria la atención de las personas encargadas de conservarla.
Un sistema que es de todos
Cada vez que abrimos un grifo ponemos en marcha el último paso de un recorrido que comenzó mucho antes. Detrás hay agua almacenada, tratamiento, bombas, electricidad, kilómetros de conducciones, equipos de control y muchas horas de mantenimiento.
La Comunidad de Aguas trabaja para conservar y mejorar este patrimonio común, incorporando nuevas medidas de control, seguridad y eficiencia y procurando anticiparse a los problemas antes de que afecten al suministro.
Cuidar nuestros depósitos, nuestras bombas y nuestra red es cuidar el agua de todos.
